Tarde luminosa y apagada

Mecanografía y fotografías por Pascual Gaviria

La ronda comenzó con 2 Kfir aturdiendo a la ciudad quieta, ya no expectante como en el primer encierro sino temerosa, cansada, neurótica.

***

Hace 119 días publicamos el primer hilo de cuarentena. Estábamos recién bañados en esto del virus, estrenando, con algo de excitación. Ahora hay menos asombro y más Rappi. Y las flechas en la calles son inútiles. Reinventar el sentido.

***

La autopista muestra su cara más nítida. Su punto de fuga. Los camioneros pasan y se compadecen de la ciudad. Se ríen, agradecen el paisaje y el tráfico. La ciudad reverbera pero no habla.

***

Palacé deja las tres agujas del Perpetuo Socorro. Las iglesias claman por sus ingresos como cualquier compañía de Jesús. Las palomas siguen cagando blanco sobre las púas.

***

La queja se repite en la misma calle. Si solo puede abrir el comercio esencial estos tendrán grandes problemas.

***

La mayoría de la gente en la calle anda sola. Los grupos están quietos, en los retornos de las autopistas y las orejas de los puentes. Carpas, consumo, incluso vi tres jóvenes viendo televisión bajo un árbol en la orilla de la autopista.

***

Los semáforos en San Juan siguen marcando sus advertencias. Bajo la sombra del viaducto alguien empuja un coche con confites, chicles y cigarrillos. Es algo parecido a sacar la mascota.

***

En el Parque San Antonio un vigilante conversa con una pareja y tres fulanos. La charla es alegre bajo la sombra. En un momento el vigilante activa su arma eléctrica para cuando crece el voltaje. Es solo una exhibición. Seis habitantes de parque.

***

La ciudad vacía, nítida, con un toque irreal. La gente y sus perros (vi a uno que lo grababa en el acto sublime de cagar, a otro que le tiraba su pelota con guantes de látex), la gente con su bolsa de leche, la gente con su hambre.

***

En el Parque del Periodista apareció la escena pandémica. Una ambulancia y los hombres de blanco. Un habitante de calle lleva mucho tiempo sin levantarse y alguien sonó una alarma. Los hombres de blanco intentan levantarlo.

***

Le ofrecen atención hospitalaria. Se niega. Al parecer es una úlcera, nada hace pensar en Coronavirus. “No podemos hacer nada, no quiere atención, esperamos a Personería”. Hasta para los ojos de las ambulancias se han hecho más visibles.

***

En La Plazuela San Ignacio hay más movimiento. Dos o tres grupos y el acento de Venezuela. Los policías patrullan sin azare. Un espontáneo le echa trapo a la patrulla.

***

Todo bajo la vigilancia del Hombre de las Leyes. Cerca de la plaza La Macarena vi a un habitante de calle regando las matas del CAI sin soltar el sacol. Parece que la ciudad vacía ayuda a la convivencia de los “enemigos” de calle.

***

Bajando por La Playa los pericos le entregan un poco más de verde a la ceiba que los amplifica. No puedo decir que el ambiente me alegra. Extraño una cantina y dos borrachos de alcohol sin antibacterial en una banca.

***

La calle Colombia termina por cegar la tarde oscura de vísperas de la independencia. Los datos de Coronavirus acaban de publicarse. La gente va de la ventana al computador o la televisión y de nuevo a la ventana.

***

Afuera la luz deja el retrato de este verano estático.

Suscríbase al boletín
de Universo Centro

© Copyright – Quarentena, todos los derechos reservados
Cohete.net

© Quarentena, todos los derechos reservados
Cohete.net